Archive for 28 enero 2009

LA MATÉ PORQUE NO ERA MÍA POR INTERNET

enero 28, 2009

Hablaba con un buen amigo el otro día la importancia de los videojuegos y las realidades virtuales, y cómo esa estética se iba vinculando a otros campos como el cine (pensemos en la peli wanted).

En otras ocasiones me he preguntado si practicar sexo por la red (si es que a eso le podemos llamar sexo y no al imaginado, o viceversa, o ninguno) puede ser razón de separación de una pareja. “La pillé masturbándose a través de la red con otra persona”. Como siempre, la realidad supera a la ficción.

http://blogs.periodistadigital.com/tecnologia.php/2009/01/27/facebook-muerte-richardson-inglaterra

El lumbreras de la noticia se cargó a su ex porque había cambiado su estado civil en el facebook a soltera. Repito, la gota que colmó el vaso fue que todo el mundo supiera a través de la red que ella no estaba con él (y ahora mucha gente comprendería por qué).

Esto viene de una implicación que tenemos todos los que tenemos facebook, y es la presunción de veracidad de todo lo que ponemos en esa página. Puede que esta primera afirmación sea exagerada, pero vamos a ponerla a prueba.

Antes, cuando uno entraba a un chat había cierto juego con tus identidades. Yo podía llamarme igor y ser una tipa exuberante, o llamarme sara y ser manolo, incluso ser manolo y ser más de uno. En estos casos todos los que participaban del juego lo asumían como tal. Me pueden engañar o no, pero como me entretengo voy a dar por bueno el engaño y actuaré como si no existiera.

El siguiente paso fue el messenger. Cuando en los programas de ayuda a los papis se les decía que informaran a los hijos de los peligros de dar el messenger se estaba diciendo otra cosa: mientras en el chat entras y sales como quieres, en el messenger sueles entrar siempre bajo la misma identidad, y salvo casos anormales cada uno entra con su identidad más cómoda, que normalmente es uno mismo.

Pero aún así estábamos solos y llegó facebook. Facebok da la posibilidad de no estar a disposición de todo el mundo cuando te conectas. Una de las grandes molestias era que, cuando te conectabas, los que no pegaban ni chapa (como tú en ese momento) te asaltaban con el clásico “q tal?”. A partir de ahí se iniciaban diálogos que obligaron a mucha gente a ser dioses que se ponían en “invisible”, y sólo hablaban contigo cuando lo deseaban, apareciendo de la nada con el famoso “q tal?”.

En el facebook esto ha cambiado, y es una página en la que cada uno pone una cosilla y aparece en un muro en el que todos lo ven. También hay chat pero no es tan utilizado. Sobre la base de una información veraz encuentras a gente de tu cole, de tu insti, de tu uni, de tu pueblo, etc,…

Entonces existe una presunción de que lo que pones en tu facebook es verdad. Es verdad porque es un espacio al que dejas entrar a quien tú quieres, por lo que el engaño resultaría poco productivo, si se me permite el símil. Quizá ahora podamos entender la respuesta del señor Richardson cuando vió que su mujer aparecía como soltera. Era la confirmación de que deseaba que todo el mundo (a quien dejaba verle) conociera que ella estaba separa de él y que no volvería. Una interpretación más radical nos llevaría a que, al estar soltera, estaba autorizando a toda la gente a que le apretara por la red. El resultado fue el que ya conocemos, le mató al ver esta información.

En ningún momento hemos de ver este caso como un aviso frente a posibles actuaciones iguales. Lo que me gustaría indicar es cómo ha variado el margen de publicidad de la información. Pensemos en el daño que puede suponer colgar que “a, que estaba casado con b, se ha liado con c”, estando a,b y c en el mismo grupo de amigos del facebook.

Nuevas formas de calumniar, de obtener información sensible y de herir se ofrecen en un mundo en el que cada vez es más fácil la comunicación y el reencontrarte con gente añorada. Y es que nunca las cosas aparecen como fáciles.

HANS JONAS Y LA RESPONSABLILIDAD

enero 7, 2009

Tratar de responsabilidad presupone la posibilidad de responder ante alguien. Hans Jonas intenta plantear y superar el imperativo categórico kantiano añadiendo contenido, un contenido que supone ser responsables ante las generaciones futuras.

De esta forma se consigue que el imperativo kantiano se corrija. Cualquier cuestión será evaluada en función de sus consecuencias para las generaciones futuras (¿se acercaría a un utilitarismo de la regla?). Lo que sucede es que, bajo estas correcciones, se consigue que el sistema propuesto se llene de idealismo, del que es sacudido todo el sistema kantiano.

Pensemos que el hecho de pensar en las generaciones del futuro no es más que proyectar el sistema kantiano más allá del “para mí”. ¿Es esto deseable? Éste es un sistema que, a pesar de su base metafísica radical, en cuanto que se aproxima a la teología, parece poner en diálogo una ética teleológica con la más puramente deontológica. Especialmente ha sido tomada por la bioética para la justificación de la crítica a las políticas favorables al aborto, a la investigación de células madre o a la reproducción asistida, que creo que en muchos casos deriva hacia una eugenesia encubierta bajo la justificación de la viabilidad.

Jonas, por otro lado, aclara que su teoría se refiere preferentemente a los órganos con capacidad de decisión, para aquellos que pueden decidir sobre el futuro de los conjuntos de personas. Tenemos, por todo ello un interesante tratado que intenta fundamentar unos principios que vayan más allá del “para mí” kantiano para introducirse en unos contenidos que se deberán analizar para saber si hemos de atenernos a ellos en el momento de tomar una decisión o no.