Archive for 21 julio 2008

BRUCE SPRIGSTEEN EN BCN

julio 21, 2008

Como en la vida no todo es sufrir me marché a ver al Boss a BCN este sábado. Lo primero que he de reconocer es que no soy un seguidor férreo de Bruce, y que la causa de mi marcha al concierto fue por la insistencia de mi hermano y por la paciencia de aguantarme de sus amigos.

75.000 personas son muchas personas, y tres horas de concierto parecen muchas. Tener tocando a unos abuelos al borde de la jubilación no animaba mucho, pero tuve que tragarme todo mi escepticismo y reconocer la grandeza de los abuelitos y de su propuesta: nada de artificio, sólo música y honestidad.

Bruce tiene un carisma alucinante, y si el público es el de Barcelona (habría que hacer un análisis del por qué Bruce conecta tanto con una ciudad con las peculiaridades de BCN, porque me cuesta creer que llenara dos Mestallas en Valencia) el espectáculo resulta sobrecogedor. Me encantó su versión de “Because the night”, con un solo del guitarrista que casi me hace llorar. De igual manera en “Tunnel of love” sacríficó la guitarra distorsionada por la pureza de sonido, lo que le quitó cierto dramatismo a mi gusto. Pero salvo por esta tontería dicha para que se note que me sé algo del repertorio el concierto fue extático. Me lo pasé bomba, y eso que veía a Bruce del tamaño de 1 cm. Menos mal que tenía delante una musa de una belleza que me hacía llevar mejor las limitaciones que la lejanía imponían a los que queríamos ver si Bruce llevaba gafas o no.

Pero si lo de Bruce es de escándalo lo de los músicos que lleva es para alucinarlo. En conclusión, que ver a Bruce en BCN es muy recomendable aunque no te guste Bruce. La experiencia es alucinante y la entrega de este rockero es generosa y, a primera vista, sincera. Me lo pasé muy bien y acabamos cantando “la Bamba”.

DEXTER

julio 10, 2008

Hoy quisiera hablar de una serie de TV: Dexter. Una primera lectura nos hace que esta serie sea algo original. Estamos tratando de una persona que no tiene ninguna capacidad empática con el resto de su especie. En resumen, un psicópata. Este psicópata ha interiorizado una serie de normas que su padre adoptivo le enseñó una vez observó el carácter de su hijo.

Desde ese momento Dexter toma una vida que consiste en simular que es normal, para posteriormente ir soltando su necesidad de matar en función de la maldad de los escogidos para su necesidad. Es un guión interesante, pero lo interesante será hacer un enfoque moral de este personaje.

Es importante realizar el experimento moral desde una premisa que supone que realmente sabemos los impulsos de Dexter cuando se comporta como se comporta. Dicho de otra manera, mientras que en la realidad jamás sabemos si alguien está actuando realmente por lo que parece o por lo que dice, en el caso de Dexter vamos a suponer que sí sabemos su motivación más profunda, dando la credibilidad a su voz en off.

Desde este momento hagamos dos enfoques, el consecuencialista (utilitarismo directo) y el voluntarista (Kant). Trataremos, igualmente, dos aspectos de tratamiento de Dexter: a) ¿Es autónomo? y b) ¿Agrega bienestar al mundo? Una vez hayamos respondido estas preguntas podremos saber si Dexter (o que exista o existiese) es bueno desde un análisis moral

¿Es Dexter autónomo? Desde un punto de vista kantiano Dexter sólo sería autónomo si se moviera por su foro interno, por tanto sería autónomo si matara siempre que le pareciese y sin controlarse. Claro, que el voluntarismo intenta resolver esta paradoja diciendo que no sería autónomo si no es racional, y sólo sería racional si se comporta de forma buena. ¿No es racional un tipo capaz de cubrir sus crímenes de tal forma que no le puedan encontrar? No, para los voluntaristas no sería racional, puesto que se deja llevar por sus más bajos instintos, por lo animal que hay en él. Dicho de otra forma, nos comportamos de forma autónoma sólo cuando nos comportamos como el sistema de moralidad nos indica, y como Dexter no se comporta así porque para ese sistema Dexter queda fuera, no es autónomo.

No estamos diciendo que, al dejarlo fuera, el sistema de moralidad sacrifique extensión por coherencia. Deja fuera a Dexter porque lo evalúa como no humano, porque un humano no puede hacer lo que hace Dexter, aunque sea más difícil imaginar a cualquier otra especie que no sea homo sapiens realizando las obras que realiza Dexter. Por otro lado Dexter actúa de forma claramente heterónoma, puesto que ha interiorizado el sistema que le presentó su padre, lo que lo hace aborrecible para el voluntarismo. Está reformado y actúa de forma controlada: una gran noticia para el consecuencialismo.

¿Qué diría un consecuencialista? El consecuencialista se iría al estado de cosas y podría extraer las siguientes conjeturas:

1. Desde que está Dexter, que trabaja como forense, se ha apresado a más asesinos, puesto que él sabe cómo actúan mejor que nadie, al ser él uno de ellos, aunque controlado.

2. Dexter nunca falla al reconocer a los suyos que han escapado a la justicia. Cuando los mata siempre mata a culpables, lo que sucede es que se toma la justicia sin aceptar que el monopolio de la violencia sólo puede quedar en manos del Estado.

3. Como Dexter asesina a los asesinos en serie, los asesinados en la ciudad de Miami se han reducido, puesto que cada muerte de un asesino en serie supone evitar unas 2 muertes más por año (poned la cantidad de muertos que nos ahorramos en función de la inventiva que cada uno tenga para asesinar).

4. Podemos concluir que, con Dexter, hay un mayor bienestar, puesto que se descubre a los asesinos, se elimina a los que matan (olvidemos el caso de que los asesinos a los que mata Dexter mataran sólo a gente que pudiera merecerse morir) y hay una mayor sensación de seguridad en la gente de bien de Miami.

Pero el consecuencialista tampoco preferiría a Dexter. Carece de empatía por el resto y ello hace que pueda resultar peligroso de controlar y habría que encerrarlo (pienso en Bentham). De esta forma, lo que agrega bienestar debe ser eliminado por su potencialidad de dejar de agregarlo.

Dicho  de otra manera, ¿qué hace que Dexter sea un personaje deseable (no sé si moralmente) si los sistemas teóricos de moralidad no tienen cabida para estos perfiles?

Quizá los sistemas haya que mejorarlos. Pero para mejorarlos y no arrastrar los errores que tienen quizá lo mejor no sea hacer síntesis que continuen los mismos errores, ya que Dexter parece despertarnos contradicciones al sentir de forma moral. Creo que por hoy ya he pensado bastante.

CANTOS GENERACIONALES

julio 10, 2008

Desde hace uno o dos años me he dado cuenta de que se hacen anuncios para mí. Sí, para los treintañeros. Anuncios que abocan a cómo la generación (supuestamente) más preparada de la historia de España se ha convertido en una masa de mileuristas desengañados y descreídos con las promesas de un mundo mejor que les hicieron en su momento. En ese sentido fue el fantástico trabajo en Muchachadanui con Ignacio Vigalondo, con “Regreso al Futuro IV”.

Sí que parece que seamos la generación de los tristes, los ajeno a todo y los inconformistas que no hacen nada para cambiar su inconformismo, salvo contar batallitas anteriores a los matrimonios, los hijos y la vida de trabajo-duermo-finde.

Pues esa generación ya ha llegado a los puestos directivos, a la maternidad responsable y a la responsabilidad económica, social y personal. En ese momento esa generación ha sido subsumida bajo lo social, y la generación X ha quedado como un grupo de adaptación que pasará a la historia por apenarse de no haber hecho lo suficiente y de haberse conformado demasiado pronto.

Por otro lado arrastramos un cierto infantilismo provocado por la sobreprotección de unos padres que nos han tenido atados durante mucho tiempo, origen de una frustración más que tenemos que cargar. Chicos, el mundo por fín es nuestro. Es el momento de cambiar la realidad, de decidir si queremos el mundo de Blade Runner o no.

Una generación falta de entusiasmo porque se ha racionalizado demasiado, porque cree saber cuestiones que sólo la vida enseñará. Una generación que se aproxima a la forma de pensar de Will Hunting, aunque no somos tan listos cómo él. Cambiemos, él no es listo, es inteligente. Nosotros nos creemos listos, pero ni tan siquiera somos inteligentes. Esa película se tituló en Sudamérica “En busca del destino”. Pues así estamos nosotros, aplazando continuadamente las metas. Unas metas que nuestros padres tenían resueltas a los 20 nosotros esperamos tenerlas resueltas a los 40. Vaya mierda.

Siempre nos quedarán las reuniones de colegas en las que cantamos Dartacan o Willi Fog, pero la realidad es que, salvo afortunadas excepciones estamos endeudados como nunca, estresados como nunca y con una fuga hacia el consumismo como forma de desvanecer nuestra falta de liquidez a pesar de no tener un duro: paradójico, estúpido y deprimente a la vez.

De momento no se me ocurre nada más para calificarnos, procuraré mirar más a los que me rodeais.