Archive for 28 mayo 2007

POLÍTICAMENTE CORRECTO

mayo 28, 2007

http://www.lavanguardia.es/gen/20070515/51347178806/noticias/rodrigo-garcia-cuenta-el-origen–un-accidente-de-trafico–de-su-obra-prohibida-en-el-lliure-rodrigo-garcia-garcia-generalitat-turin-jacques-derrida.html

Estoy impresionado. Se cancela (censura) una obra de teatro por cocer un bogavante en Barcelona. No se me ocurre inicialmente nada filosófico para poder mostrar la estupidez de la decisión, pero esforcemonos por ver que la decisión no resulta justificable intuitivamente en el contexto en el que nos movemos. Todos aceptamos que existen bienes jurídicamente protegidos que son innegociables, como la vida, la propiedad y cuestiones serías. El problema, en lo que estamos tratando, es la cuestión de la vida del marisco. Desplazando el argumento a otros segmentos deberíamos no engañar a los caracoles para que saquen la “chicha” o no tomar mejillones u ostras, ya que se tienen que tomar vivas. Quizá estos organismos son menos “complejos” que el bogavante, por lo que al estar más alejados de nosotros, que somos la completud “en sí”, merecen menos protección que el bogavante.

Por otro lado, la periplaneta americana, la cucaracha roja voladora, da muestras de su evolución, al poder adaptarse perfectamente a la Amazonía o a Valencia. Tenemos los suelos llenas de ellas y lo que vendrá. No obstante parece que completud no tiene, en los términos que tratamos, nada que ver con la supervivencia de la especie. Todos concederán que el delfín es más completo, por su proximidad a nosotros. Ahora me aparecen otras cuestiones.

¿Sería más ético si posteriormente nos comiéramos el bogavante? Supongo que sí. Bien, que oblige la Generalitat a comerse el bogavante por contrato, si no que me lo pasen a mí o que se lo den al vagabundo de la puerta del teatro. Dejarla sin comer sí que sería algo inmoral. Pero cocinarla como marca la buena gastronomía… eso es una bendición para el paladar. Claro, que se puede apelar a que el bogavante sufre. ¿Más o menos que los cerditos en los transportes de mil kilómetros en los camiones en sus jaulitas? ¿Más o menos que los animales sacrificados de forma “artesanal en algunas granjas? Si tenemos que tener a funcionarios perdiendo el tiempo en ejecutar estupideces como éstas una de dos: o bien tenemos demasiados funcionarios y hemos de ocuparles el tiempo en gilipolleces, o bien el que los dirige es el responsable que, pudiendo hacer cosas de mayor utilidad, hagan el ridículo salvando la vida del bogavante. Ahora que continuen por las cocinas vascas, que hacen un bogavante…

NUEVAS FORMAS DE HACER JUSTICIA

mayo 27, 2007

Una vez os finalice la resaca de democracia os animo a pensar en otro tipo de democracia:

http://www.elpais.com/articulo/economia/Dinero/saca/colores/elpepueco/20070527elpepieco_6/Tes

La posibilidad de que los gobiernos tengan la posibilidad de fomentar la inversión socialmente responsable me hace esbozar una sonrisa optimista. Fuera de complicadas definiciones éticas podemos decir que la inversión en fondos socialmente responsables (realmente, no sólo en el nombre) supone no capitalizar a cabrones que con tu dinero consiguen la plusvalía respecto a lo que te pagan de interés puteando a la gente. ¿Cuál es el responsable cuando se putea? Pensemos en la figura del spin-off, es decir, 20 personas que tienen 10000 empleados. Al final es un subcontratado del subcontrato del subcontrato del domicilio fiscal. ¿Es responsable el jefe de esa empresa de que niños estén trabajando para él? Sí, para eso están las auditorías internas. Lo que pretendía mostrar con ello es que la responsabilidad no se va diluyendo en contratos de cesión, sino que existen medidas para controlar los medios de producción de la propia empresa y sus contratados. De esta forma podemos incitar a que los gobiernos y los ciudadanos fomenten los fondos socialmente responsables. Bien es cierto que puede que este tipo de inversión no sea tan rentable, y que fondos con empresas “dudosas socialmente” supongan un mayor beneficio para los bolsillos del lector. Son opciones y situaciones que no entro a enjuiciar, aunque podemos convenir que sería deseable que todos nos moviéramos por estos móviles. El gobierno noruego (y el conjunto de los ciudadanos noruegos, ya que vienen haciendo esto desde 2004) ha sacado los colores a Wal-Mart. Muy bien. Espero que con los años lleguemos a exigir a nuestro gobierno actuaciones así, aunque sea por maquillaje.

RAZÓN DE ESTADO

mayo 25, 2007

En una aproximación intuitiva al término creemos que existen decisiones que quedan al margen del enjuiciamiento moral que oferta el sistema de moralidad (Kant). Es decir, el sistema de moralidad, normativo por excelencia, proclama como inmoral cualquier decisión justificada como razón de estado (salvo decisiones que se tomaran siguiendo ciertas formalidades, que creo que serían un número ridículo desde un sistema heterónomo por excelencia). La historia de la razón de estado parece venir de los tratadistas del S. XVI, no reduciéndose a Maquiavelo, sino incluyendo también a todos los que respondieron o apoyaron al redactor de “El Príncipe”. Antes de entrar en la moralidad o inmoralidad (pensad si la inmoralidad no es un tipo de moral, como pudieron ser las feministas de mitad del siglo pasado) de las acciones realizadas bajo la proclama de razón de estado, pensemos qué tipo de razón de estado hemos de aceptar. A Maquiavelo le criticaron, y mucho, que aceptara la posibilidad de mentir a favor del “interés común”. Hoy en día, busquemos un contraejemplo a la siguiente proposición (P1): “Todos lo políticos mienten.”

Que se escriba esto en plena campaña resulta aún más propicio para la imposibilidad de encontrar el contraejemplo buscado de P1. ¿Representa ello que no podemos más que exigir desde el sistema de moralidad unos políticos que no mientan nunca y se muestren como ejemplos de virtud? Puede que muchos moralistas esgrimieran que el imperativo categórico nos fuerza a ello. Muy bien, pensemos en lo que supondría desde la teoría de juegos la interrelación de un virtuoso en un contexto en el que los demás son malos malísimos. Supondría que el estado que entabla relaciones con el resto desde una moralidad intachable (al menos desde el sistema de moralidad) podría encontrarse con dos respuestas, siendo la segunda más plausible que la primera. O bien su ejemplo despierta en el resto de países los sujetos trascendentales de los representantes estatales o bien queda dañado en un marco en el que sólo la llamada “razón instrumental” funciona.

La razón de estado queda, de esta forma, como algo que precisa ser estudiado desde una visión descriptiva, porque en caso contrario sólo llenaremos hojas con deberes imposibles de cumplir en el marco que se está dando de facto. Desde esta perspectiva la razón de estado ya se está dando, por lo que lo más que podemos hacer es intentar comprender su funcionamiento interno y estudiar los vectores que condicionan los cursos de acción fundamentados por ella.

APOLÍTICO

mayo 24, 2007

Siempre he sido un Zwon politikón, un animal político. Siempre me he puesto en una posición política marcada y la he defendido, creo que con cierta decencia y con espíritu crítico (uff, ya he dicho la ideología). Nostalghia defiende que la posición de un intelectual ha de ser estar fuera de la política. La cuestión reside en que cuando esta postura se reviste de poso teórico se transforma en una posición de fuerte carácter político. Estar fuera de la política por apatía, por dejadez o por ignorancia no se carga de una visión del mundo político, al contrario de la sensación que tengo en la actualidad (y defendida por Nostaghia). Creo que la clase política no está a la altura. Y no es un topicazo estúpido ni una carga de la gravedad actual de la que se lastran todos los pensdores. Es más bien un desencanto ante la falta de originalidad de las propuestas políticas. Aznar era consistente y coherente. Los de ahora son unos ridículos. Desde esta ridiculez la energía democrática, que se debería de usar en otras cosas, queda reducida a la negación de las premisas del otro que apelan a una fundamentación desde una idea de España que no se pone en cuestión desde el propio sistema y que al interrelacionarse con otros sistemas se muestra poco resistente a la crítica, por lo que los sistemas quedan cerrados en una justificación otorgada desde un sistema de argumentación, el propio, creado para validar la premisa que originó el sistema (un ideario). La política, por consiguiente, está herida. Tan herida que me parece ver una indiferencia generalizada frente a las cuestiones fundamentales. Esta indiferencia no significa que la gente no tenga una opinión, sino que no la tiene fundada. Si nos conformamos con creencias no justificadas en el campo de la política algo hemos perdido.