Archivos de la categoría ‘Deportes’

FELIPE Y JUAN CARLOS

Junio 22, 2007

Felipe Reyes está venciendo a un ejército de torres, las del barça (junto a Hervelle, ese raro 4 que parece más un 3). Hoy juegan en Barcelona, y el barça ha de demostrar que la autogestión funciona. Raúl está a un nivel impresionante, y me parece que ni Ukic ni Lakovic van a poder parar a este base que se pasea por la pintura y sale con una facilidad insultante (pensemos en las últimas jugadas del 2º partido, que mientras subía el balón comentaba con Plaza la jagada que iba a hacer). No podemos decir que el barça está jugando mal, lo que sucede es que en los momentos decisivos el ritmo de partido lo controla Raúl (un problema para Pepu), y eso, para un equipo al que le gusta moverse en ritmos rápidos y anárquicos, como el catalán, supone precipitarse en las últimas jugadas.

En otro lugar tenemos al incombustible Navarro y al, ya maduro, Reyes. Recuerdo una imagen en el mundial que ganaron los chicos de oro a EE.UU. Un negro daba un pequeño empujón para amedentrar a un chavalín llamado Reyes. Reyes respondió con un codazo de los que duelen, de los que marcan la zona por la que ya el americano se pensaría el cruce con ese españolito. Ha sido un jugador de carácter, y de movimientos reiterativos (entraba siempre por su derecha) bajo zona. Los años le han dado diversidad de movimientos, facilidad para la entrada a canasta y un aceptable tiro (poco ortodoxo) desde 4 o 5 metros. Su capacidad reboteadora permanece intacta y en defensa sigue siendo una figura irrebasable. Y siente el Madrid. Creo que ya tenemos cuatro para la selección. Me alegro por Felipe, porque es hora de que los de los intangibles tengan su hueco. (Por cierto, ya sé que 3-1 a favor del Barça ni de coña). Ved BALONCESTO.

EMPIEZA LA FINAL ACB

Junio 15, 2007

Comienza una fantástica final de baloncesto marcado por el marcado acento español de las estrellas de los equipos. Por el Barça tenemos al mejor escolta de Europa (y campeón del mundo), por el Madrid creo que será fundamental Raúl López y su enfrentamiento con Lakovic, así como el papel de Felipe Reyes en la zona.

En contra del Barça juega el carácter de su entrenador, Ivanovic. Me parece un entrenador que no aporta mucho al juego de su equipo, al que transmite demasiada ansiedad por su velocidad para castigar una mala jugada. Finalmente tiene que apelar a la genialidad de sus hombres bajos. Por el Madrid, Joan Plaza me parece un entrenador en la mejor corriente de los entrenadores españoles: no busca protagonismo, lucha por hacer equipo y no hace grandes inventos que supongan una revolución para el deporte de la canasta.

En lo referente a plantillas las bajas del Madrid deberán ser cubiertas por un Moiso que está rindiendo a un buen nivel defensivo. El Barça me parece que parte de la ventaja de Marconato, un jugador que puede resultar condicionante en ataque (tiene inteligencia bajo aros y buena mano en media distancia), además de contar con un Vázquez que parece haber vuelto a su mejor nivel, al menos en lo defensivo. El Madrid puede añorar un dominador enn la zona, y resultará clave el papel de Hervelle, como ante el Pamesa y ante el Joventut. Bullock contra Navarro es el mejor enfrentamiento que se puede ver en Europa en esa posición.

Voy a mojarme y voy a decidir la eliminatoria en favor del Barça por 3-1. Creo que Navarro es un jugador que se va a salir contra el Madrid. Se aceptarán las críticas por mis opiniones tras los partidos. Un saludo y disfrutad de la ACB.

FÚTBOL DE ALTURA

Junio 3, 2007

http://www.elpais.com/articulo/deportes/Bolivia/reivindica/futbol/altura/elpepudep/20070603elpepudep_8/Tes

La FIFA se está planteando que los partidos internacionales tengan que disputarse a menos de 2500 metros de altura. Podeis enlazar con un link ofertado por nostalghia:

http://nostalghia.wordpress.com/2007/05/31/no-estan-a-la-altura/

Me resulta repugnante esta propuesta, pero querría ir más allá estirando el argumento. Puedo comprender que se pueda tildar de injusta una medida que suponga forzar las prácticas habituales de un país. Por ejemplo, supongamos que Brasil acude a Bolivia a jugar y han hecho un estadio en el punto más alto del país para recibir a las otras selecciones y obtener ciertas ventajas (porque los jugadores bolivianos están concentrados allí todo el año, por ejemplo), desplazando al público hasta el estadio en helicóptero. Pero lo que aquí se trata es que una selección será incapaz de defender su fútbol frente a otras selecciones en su propia capital, en la que de hecho vive todo el año un colectivo. Tanta ventaja (si la hubiera) supone jugar en La Paz como el partido de vuelta supone de molestía para los bolivianos nacidos en La Paz. Pero si es un lugar habitado, con vida, puede jugarse a fútbol. Lo contrario es una estupidez y un ataque a lo que el fútbol representa en la actualidad a nivel de naciones. Seguiremos la noticia. Lo que supone es una arbitrariedad asfixiante.

FÚTBOL EN ESPAÑA

Febrero 5, 2007

Lo que hemos vivido en Italia con el fútbol ha sido la hostia. No hay manera de describirlo. Parece que lo que sucede allí jamás nos llegará. Error. Todos los que me rozais sabeis que soy un futbolero moderado, pero lo vivido el sábado por J y A no tiene nombre. Esta pareja cenaba en un bar cerca de Mestalla. Entran unos punks. Veamos la suma de vectores:

Cenaban en un bar

Era sábado

Entran unos punks

había fútbol

jugaba el Atlético de Madrid

Perdió

El Frente Atlético se enfadó

J y A se vieron en una batalla. Los vidrios se rompieron, objetos entraron por la ventana, piedras, sillas. Y ¿por qué? ¿Por qué su equipo había perdido el partido? No, por violentos. La cuestión viene por si el fútbol es una forma de protección y organización de estos grupos. Parece que sí. No es culpa del fútbol, pero el asociacionismo alrededor del fútbol los favorece. Son sociedad civil (lo digo por algunos libre pensadores que ven en la sociedad civil y en los derechos grupales la solución a todo) y son violentos al límite. Son nuestros cachorros. No es que sea un pavlovsiano convencido, pero algo habremos hecho mal para recoger estos lodos. Repito, esto no fue en Italia, fue cerca de Mestalla. Cuidado con ver la paja en el ojo ajeno.

FAIR PLAY

Diciembre 14, 2006

Hoy voy a hablar de fair play. Os remito a una página que he leído:

http://www.diariosdefutbol.com/2006/12/13/el-fair-play-existe/ 

En esta página podréis ver dos acciones que sorprenden por su reducido número. Unos jugadores profesionales toman una decisión que no favorece a su equipo, pero que aboga por el juego limpio. Pensemos un poco el por qué de esta anormalidad.El otro día Villa, jugador del Valencia, simula un penalty. El público aclama su acción (más bien la del árbitro, en cuanto que pita el penalty). Imaginemos que hubiera sido honrado y tira el balón fuera, y que fuera en el minuto 90 de la final de la Copa de Europa tras un penalty y expulsión injustos del otro equipo que había llevado el 1-0 en contra del Valencia.

Vayamos a otro caso que nos puede servir: Supongamos que estoy jugando a baloncesto y juego de base (suposición real para los que me conocéis). El base oponente me roba el balón y yo salgo corriendo detrás de él. Va a entrar a canasta, y dejará el balón haciendo una bandeja bajo el aro. Si fuera un entrenamiento le dejaría hacer una bandeja y anotar fácilmente. Pero esta es la final del campeonato y vamos empatados a falta de un minuto para el final. Sé que, al hacer una bandeja, uno se suspende en el aire y conozco que cualquier golpe en el aire te desequilibra de forma brutal, más si el golpe se da por debajo de la cintura, ya que se pierde la verticalidad. Por otro lado un leve golpe en el tren superior  supondría que conseguiría anotar y aparte tendría un tiro libre (al ser falta personal el golpe que le he dado y penalizarse con la canasta más un tiro libre) por lo que serían dos puntos de la canasta en juego más uno del tiro libre que podría anotar. La solución, lo que voy a hacer (y hemos hecho todos los que hemos jugado un campeonato a cualquier deporte de este tipo) es chocar en el aire procurando afectar en la medida de lo posible la parte inferior para que no pueda anotar, y tenga que anotar en tiros libres, que son dos lanzamientos desde 5 metros, acción más complicada que realizar una bandeja desde debajo del aro. Otra cuestión será que tras el golpe caiga mal y se lesione de gravedad, pero es algo con lo que se juega; a pesar de que no se desea se conoce que una entrada en el aire puede tener un final nada feliz. La conclusión es que yo he elegido lo que voy a hacer a tenor de las circunstancias y que me atengo a sus consecuencias, aunque deseo que sean las menos graves. Las circunstancias y el elemento volitivo y cognitivo me hacen responsable de una acción cuyo final es incierto, aunque muy poca gente diría, en caso de muerte, que el culpable he sido yo. Pero mi arco de responsabilidad varía desde favorecer al contrario (ya que si anota y es empujado la jugada se penaliza) hasta lesionarlo gravemente, pasando por que mi acción sea un acto estratégico suficiente para ganar el campeonato. Este ejemplo es un caso de responsabilidad moral. He de elegir, y a través de la elección, partiendo de un conjunto ordenado de preferencias y un conjunto dado de oportunidades[1], realizo una acción de la que soy consciente.

De todo este planteamiento vemos que el mayor enemigo del fair play es tu propio equipo, tu afición, y todo el colectivo que deposita sobre el jugador las esperanzas de victoria. Victoria sobre juego, victoria sobre deportividad. Y ello porque la victoria es lo que hace jugar al parchís, al billar o a deportes como el fútbol. La diferencia es que en un partido de tenis individual decir que la bola ha entrado sólo supone un daño para tí, mientras que en los deportes de equipo la presión se proyecta de todo el colectivo al que le “debes” el hacer todo lo posible por vencer. Las muestras de fair play son conmovedoras, pero son conmovedoras por escasas, porque las hacen super-hombres con los que, al compararnos, parece que, los que hacemos deportes (y el resto en otros aspectos análogos), salimos mal parados.



[1] Aquí tomamos oportunidades como las posibilidades de obrar determinadas por nuestras capacidades físicas o mentales, medios o instrumentos.